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28.5.11

Reflexiones domingueras o acerca del sentido de la vida


Cada vez creo más que la vida no tiene sentido. Tiene sentidosss...Sentidos que a veces descubrimos, otras perdemos, en el mejor de los casos, creamos a nuestra medida...Sirvan, a modo de ejemplo, dos textos que escribí hace ya un tiempo sobre este asunto. Ejercicios literarios, acaso también filosóficos, no exentos de ironía...

Decálogo de un suicida

1) El sentido de la vida humana es el resultado de su búsqueda infructuosa.

2) No se puede renunciar a la búsqueda del sentido de la vida humana. Esto es algo que los suicidas percibimos hasta el hartazgo.

3) No me suicido porque la vida humana carece de sentido, sino porque me cansé de buscar.

4) Ser un hombre es ser alguien que busca lo que jamás encontrará. En otras palabras: ser un hombre es ser un obstinado.

5.4.11

Acerca de la identidad

En oposición a lo que se cree, no somos los dueños de nuestra identidad. Mal que nos pese, ella no forma parte del inventario de nuestras posesiones; muy por  el contrario, es algo que siempre tomamos de prestado.
Sin embargo, ya desde la infancia nuestros progenitores se empeñan en hacernos creer que nuestra identidad habita en las profundidades de nuestro ser y nos exhortan, una y otra vez, a ser consecuentes con ella. Intuimos entonces, la paradoja que encierra semejante mandato, puesto que: ¿cómo es posible que algo que nos pertenece de un modo tan íntimo, sea mejor percibido desde afuera? ¿cómo es posible que los demás conozcan con nitidez quienes somos, mientras que a nosotros nos resulta tan difícil el hecho de conocernos?